Gracias por tu visita. Si has llegado hasta aquí, es probable que sea porque has oído hablar de los muchos y variados beneficios de Mindfulness en la salud física y emocional de las personas.  Mindfulness forma parte de nuestras vidas desde hace años, te contamos qué es mindfulness y nuestros motivos para seguir su práctica continua.

“Mindfulness” es una traducción aproximada al concepto budista “Sati”, en pali (idioma que se hablaba en época de Buda), traducido al castellano como “atención plena”,” conciencia plena”. “Sati”, procede del verbo “sarati” que significa rememorar o recordar. Ya que recordar es traer al presente, en su concepción última “sati” o “mindfulness” es la capacidad humana básica de poder estar en el presente y de “recordarnos” estar en el presente, estar en el aquí y ahora. “Recordar”, en latín, es volver a pasar por el corazón. Ambos aspectos, “estar presentes” y “recordarnos estar en el presente” nos aproxima a la experiencia de mindfulness.

No podemos hablar de Mindfulness sin mencionar a Jon Kabat-Zinn, creador del programa MBSR en 1979, programa basado en Mindfulness indicado para personas con dolor crónico y problemas o trastornos relacionados con el estrés. Desde entonces, este programa ha sido investigado y testado por prestigiosas universidades, ratificando sus beneficios en la reducción del dolor crónico así como en otras patologías relacionadas con situaciones de trauma, estrés y sufrimiento, siendo la semilla de diferentes protocolos todos ellos con una base común, que es Mindfulness.

Kabat-Zinn, biólogo molecular y meditador zen desde muchos años atrás,  definió Mindfulness como “La conciencia que surge de prestar atención, de forma intencional (voluntaria), a la experiencia tal y como es en el momento presente, sin juzgarla y sin reaccionar a ella.”

Tomando esta definición como referencia podemos conocer más el significado de Mindfulness, si bien Mindfulness es ante todo una experiencia, una experiencia propia, de cada uno, en la que no hay mejores ni peores, buenos ni malos, no hay que llegar a ningún sitio, ni hacer nada, sólo estar presente.

Vivir el momento presente,  parece un tópico, difícil de llevar a cabo, pero posible. Nuestro cerebro está adaptado para hacer planes, para ser muy creativo, imaginando futuros posibles con el fin de que lo que está por llegar nos proporcione las mayores seguridades y placeres. Además de hacer planes, nuestro cerebro nos lleva a escenas del pasado mediante el recuerdo de las mismas. Y también esta creatividad de nuestra mente nos puede llevar a situaciones engorrosas que nos hace sentir vulnerables e indefensos, creándonos problemas imaginarios que pueden llegar a superar a cualquier guión de película. Si el pasado es recuerdo y el futuro es una imagen, sonido, sensación creada, ¿qué es la realidad? La realidad está en el aquí, en este momento, que es el único lugar en el que podemos estar y existir, y sí, es un tópico, la vida está llena de momentos y éste, es uno de ellos.

Cuando hablamos de conciencia nos referimos a esa capacidad de darnos cuenta, de aquello que pueda surgir, como puede ser un pensamiento, una sensación corporal, una emoción. Hay una metáfora tradicional para explicar qué es la conciencia, que la identifica como un cielo azul inmenso donde pueden aparecer nubes de diferentes formas. Las nubes serían nuestras experiencias  (pensamientos, emociones o sensaciones). Cada instante, está lleno de pensamientos, emociones y sensaciones que sin darnos cuenta, dirigen nuestra vida. Mindfulness propone que seas consciente de ellos para que seas tú el testigo y autor de tu vida y no la vida (tus pensamientos, emociones y sensaciones) la que te arrastre a lugares que quizás no sean los que desees.

“Sin juzgar y sin reaccionar”

La invitación es a que contemples lo que surja en tu momento sin etiquetarlo como bueno o malo, sin identificarte con ello, sin implicarte. Imagina que estás observando cada nube, cada experiencia (pensamiento, emoción o sensación) con la curiosidad de un investigador ante algo inédito, simplemente, observando y dejando que estén ahí porque ya están presentes. ¿Te has sorprendido alguna vez diciendo “no debería pensar esto”, “esto me pasa por ser…”  Estos pensamientos que surgen, son también objetos (nubes) que surgen en nuestra conciencia (cielo), de la misma forma que aparecen, se desvanecen. Si les damos validez, nos identificamos con ellos y reaccionamos a ellos, recriminándonos, censurando lo que está bien o está mal, sólo con esto, estamos perdiendo la posibilidad de dejarlo estar, de que se exprese, se desvanezca y escuchemos nuestra sabiduría interior, que nos ayudará a responder de la forma más apropiada a los desafíos de la vida.

Para aceptar aquello que surja en el momento presente, se hace indispensable el cultivo de cualidades como, la mente de principiante (curiosidad por lo que acontece), la amabilidad, la paciencia, la confianza, el no esfuerzo y la amistad, cualidades que se desarrollan en la práctica de Mindfulness.

Mindfulness se nutre de diferentes prácticas meditativas milenarias procedentes del budismo, principalmente el Zen y el budismo Theravada. Con la práctica continuada, de estas meditaciones (prácticas formales) y la atención plena en diferentes momentos (prácticas informales), es como nos acercamos a los múltiples beneficios de Mindfulness.   

Hay una gran cantidad y variada evidencia científica que pone de manifiesto todos los beneficios del uso de las prácticas de Mindfulness, en la salud física y emocional, cada vez el interés es mayor y se aplica en diferentes áreas de salud y así como diferentes colectivos. Entre los beneficios más destacados podemos indicar:

  • Mejora la creatividad, en lugar de reaccionar, elegir la respuesta
  • Se facilita el fluir por la vida
  • Mejora la concentración, la intuición, la atención sostenida
  • Restablecimiento del equilibrio emocional
  • Auto empatía y Empatía
  • Mejora el sistema inmunitario
  • Incremento de la homeostasis corporal, involuntaria y voluntaria
  • Mejora el sistema nervioso
  • Nos ayuda a mantenernos organizados, gestionar mejor el tiempo y establecer prioridades 

Mindfulness no es una panacea que sana todos los problemas con los que nos encontramos, pero sí es un recurso que ayuda en el tratamiento de un sin fin de problemas psicológicos, médicos y emocionales.

Te invitamos a conocer Mindfulness. Bienvenid@ a este momento, el único que tenemos, el momento presente.

“Solo existen dos días en el año en los que no se puede hacer nada. Uno se llama ayer y otro mañana. Por lo tanto hoy es el día ideal para amar, crecer, hacer y principalmente vivir”

Dalai Lama

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